Una narrativa interesante salida de mi retorcida cabeza; espero le agrade:
Faltan solo un par de días para la fecha que todo el mundo utiliza para dar regalos y convivir con quienes no han visto en años, debe ser muy alegre la sensación de poder sentirse feliz en aquella ocasión. Sin embargo me encuentro aquí, acostada mirando al techo que alguna vez fue blanco, y todos estos pensamientos inundan mi mente, todo comienza con una frase, todo comienza con el recuerdo de mi locura, pero ese en realidad no fue el detonante, al menos eso creo. Puedo tolerar solo pocas cosas de eso me doy cuenta ahora, pero una de las que mas me desagrada es que me culpen de algo que no hice, que al llegar alguien mas con malestares personales se "desquiten" conmigo. Desafortunadamente es ésta, creo yo la causa de mi forma de ser. De haberlo sabido antes los demás quizá se hubieran evitado ver mis malhumorados gestos durante todos estos años de convivencia. Suelto una pequeña sonrisa burlándome de la ironía que esto para mí representa, yo soy quien no tiene a donde ir y por eso estoy aquí. La sonrisa se desvanece y es sustituida por una mueca de desprecio a lo que me he convertido. Lo malo no es estar en la miseria porque afortunadamente no me encuentro en esa situación, lo malo es darte cuenta que eres miserable y lo peor es reconocer que no lo has querido aceptar.
La música suena al fondo de la habitación, el único posible consuelo a esta situación, jaja ha salido un verso sin esfuerzo y me doy cuenta que esta entre todas estas palabras escritas invisiblemente en mi cabeza, también me doy cuenta que mis ironías y mis argumentos quizá pueden salvarme de todo excepto de mi propia conciencia. Odio a Pepe Grillo.
Me he dado cuenta que hace tiempo que no me siento bien, no es como las ocasiones anteriores en donde este sentimiento llega provocando que mis impulsos me guíen, al contrario me hace pensar detenidamente en lo que quiero en realidad, las preguntas están de nuevo en mi cabeza, busco seguir sin duda, pero parece que hay algo más, mi mayor anhelo ha sido siempre ser inmortal, no en el sentido de la vida eterna, si no en el que Alejandro Magno lo deseaba: pasar a la historia, trascender el tiempo y el espacio para ser reconocido por la humanidad, sin embargo me doy cuenta de que ya no importa tanto como antes y a la vez si, es demasiado confuso, quiero seguir, quiero vivir... y a la vez quiero morir.
¿Qué es lo que sucede? ¿O es que la pregunta correcta es qué fue lo que sucedió? "Fe, Olvido y Esperanza" fueron tres palabras que guiaron mi existencia por mucho tiempo siguiendo el titulo de un capitulo de alguna de mis series televisivas favoritas. Con el tiempo la fe se desvaneció en el olvido y se perdió con la única esperanza de recuperarla antes de que sea tarde. Esa fe hacía que tuviera el sueño de ser un ejemplo a seguir para llegar al destino del ser humano al lado del trono de su padre: El Creador. Parece no haber motivo de la rebelión. No hubo injusticia de su parte, siempre hubo respuesta, solo todo pareció cambiar, peor no fue así, simplemente comencé a cuestionarme lo que sucede y de pronto mi realidad cambió, no se si es amargura pero lo que seguro es, se llama rencor; a la injusticia. El coraje de mi realidad es lo que hizo que cambiara, todo es excelente, no he fallado una sola ocasión solo por quererlo, en cada paso he dado todo de mí. Ellos nada de sí. A mi vista parásitos de quienes le aman incondicionalmente, aprovechándose de cada situación desafortunada de su vida, avanzan en su monotonía con esa hipocresía y con las mismas acciones de hace tiempo, con las mismas mentiras que los demás desean que sean verdades, soy indiferente, soy la maldad de la fábula que tendrá que soportar la moraleja, lo acepto, pero se que siempre repetirán sus acciones. Dejé de creerles, dejé de quererles. No hay arrepentimiento. Ella les consiente más que a mi, ella les ha dado mas compañía y comprensión que a mi que soy fruto de su vientre, busqué su cobijo y se alejó mostrando lo bien que la viuda me ha tratado dándome cosas materiales que son hoy mi vida. Ella se acercó y yo me perdí en mi música y en mis sueños. Ellos quizá sean la causa de mi "desgracia". Hubo un único cariño y amor de familia en pocas personas, o quizá en todos menos en ellos y ella. Pero esta mujer es lo único que me ha mantenido con vida, su voz, su presencia, su imagen, sus enojos me mostraron cuanto temor podía sentir por perderla. Hoy me abandona, o al menos eso desea, yo soy el problema. Ella no quiere vivir, no hay para qué seguir, solo pido irme antes que ella para no perderla.
Esa fe se desvaneció, no cabe duda. Durante algún tiempo ya, hay algo que he dicho que me caracteriza entre los demás. No creo en el cielo o al menos no quiero creer para mí. "Si existiera un cielo prefiero estar en el infierno, no soporto la idea de ser eternamente feliz sin mucho qué desear, en el infierno el menos podré tener la esperanza de estar alguna vez en el cielo": mis ideas parafraseadas. Sin embargo desde hace poco menos de un mes simplemente espero que para mi persona la muerte sea algo en donde no vaya al cielo o al infierno, en donde no exista la reencarnación y no vea alas personas que he conocido en esta vida, debe caérseme la cara de vergüenza ajajajaja, no; no es así, solo quiero que mi alma desaparezca por completo de la existencia.
Su amor no era para mi y a pesar de los buenos momentos y el daño que causó seque esa persona no es mi desgracia pus no me arrepiento de haber estado a su lado así como no me arrepiento de todo lo que he hecho.
Todo esto no debe salir de mi habitación convertido en sonidos de mis sollozos ni en las húmedas lágrimas que resbalan por mis mejillas, tengo mucho frío y es algo que he disfrutado siempre, el aire llena mis pulmones y este helado ambiente que adoro de mi pequeña y hermosa habitación son lo que me hacen sentir viva, sigo viva, aunque creo que en contra de mis deseos.
Que Dios si es que en verdad existe me perdone por lo que he dicho pero es la verdad y espero me crea cuando digo que deseo encontrar el camino al consuelo antes de que suceda...cualquier cosa.